Sindicatos

Esta mañana he tenido una reunión en la Biblioteca Nacional y, como he llegado pronto, he esperado a que llegara la hora en la Sala de Prensa y Hemeroteca. Estaba expuesto en una estantería un número de Claves de la razón práctica de 2015, dedicado al sindicalismo, y me lo he llevado a la mesa. El rol de los sindicatos en nuestra sociedad es un tema sobre el que es interesante reflexionar. En su artículo, Nicolás Redondo Terreros señala tres factores por los que los sindicatos carecen de un papel prominente en el debate público: en primer lugar, la excesiva vinculación política de UGT y CC.OO. durante los gobiernos de Zapatero; en segundo lugar, la falta de un modelo sindical en España y la dependencia con respecto al Estado, que soporta el coste de su mantenimiento —con las consecuencias que ha acarreado, como se ha visto con los cursos de formación, por ejemplo—; y, en tercer lugar, el rechazo del Gobierno actual a los sindicatos. Redondo Terreros afirma que no conviene prescindir de ellos y que “dan seguridad, institucionalizan los conflictos, son herramientas para integrar a muchos sectores sociales”. Manuel V. Gómez, por su parte, en un texto muy interesante sintomáticamente titulado “El problema de ser Institución”, pone de relieve la reducción de la afiliación —tanto en España como en los demás países europeos—, la quimera del modelo bisindical UGT-CC.OO. y la aparición de partidos y movimientos sobre los que se han proyectado las fuerzas que antes movían a los sindicatos.

Urge un debate sobre su verdadera función, sobre lo que realmente hacen, sobre su vinculación con los empleos del futuro-presente y la robotización, y sobre su estructura interna.