Auden

Auden_Getty

W. H. Auden es uno de esos poetas que, al contrario que otros cuya lectura en su día me entusiasmó, me sigue pareciendo estupendo cada vez que regreso a él. Me he detenido en una expresión que me parece magnífica: la deuda de la imaginación. Parece el título de una novela decimonónica. Pertenece a su poema, a ratos desigual, “Epílogo” —me gusta solo a partir del verso “El tiempo te ha enseñado…”—. La deuda de la imaginación es el pecado original del laico, que se arrastra hasta el fin de los días y que de ningún modo se consigue saldar. Sin embargo es el motor que nos empuja, aunque los pasos den a parar al precipicio. Solo por aquellos momentos dorados de los que habla Auden merece la pena asumirla.

*hoy, de camino a la UCM, he visto que se ha cambiado el nombre de la estación “Metropolitano” por “Vicente Aleixandre”, poeta que nunca ha conectado con mi sensibilidad (sorry!). Si el Ayuntamiento pretende honrar el nombre del poeta, quizá hubiera sido más operativo hacer algo con la casa en ruinas. Pero claro, eso lleva más tiempo y mayor inversión.

__

Anoche me pasó algo mágico derivado del almanaque. Escribe una estas líneas sin saber a dónde llegan y mucho menos cómo pero, como digo, anoche recibí un mensaje que me alegró enormemente. En unos días este lugar cumplirá un año y, en este tiempo, ha pasado de todo, incluso me temo que se ha constituido un club de agraviados formado por personas que se dieron por aludidas en frases que ni siquiera contaban con un referente concreto. Es un mal intrínseco de la escritura: pones algo de carácter misterioso o crítico y cinco creen que va por ellos, y si ocurre que hay una verdadera motivación por lanzar alguna indirecta, el destinatario ni lo lee o ni se percata. Pero en general lo bueno supera con mucho a estas pequeñas espinas. A veces se tiene la sensación de que, al igual que en un aula, se está explicando un tema al auditorio y solo uno o dos alumnos te miran con atención, acaso con expectación. Solo si hubiera uno o dos lectores ya sería suficiente, pues se da la diferencia de que en este caso el tema, que es la vida, me la intento explicar a mí. Para ese alumno que toma sus apuntes con ahínco, pese a mi inexperiencia, hablo; para esa persona que se encuentra enfrente del ordenador escuchándome, no obstante los defectos que sin duda hay, escribo. A ti, gracias.

2 comentarios en “Auden”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s