Allá en el norte

sito

[suspiro]

Fariña constata que muchas series españolas presentan la suficiente solidez como para que el espectador internacional las considere una opción atractiva, dentro de la plataforma de Netflix, con tramas heterodoxas y un cuidado estético a la altura de producciones americanas. El sargento Castro se empeña en ir contra un entramado corrupto del que la mayor parte del entorno de la ría de Orousa es partícipe, políticos y guardias civiles incluidos. El líder de los narcotraficantes es Sito Miñanco, protagonista de la serie con el que se llega a sentir cierta empatía, pese a conocer lo ilegal y peligroso de su negocio. La clave es entender sus razones, no justificarlas. Se evita, por tanto, el maniqueísmo y queda una epopeya homérica cuyo interés aumenta a medida que el sargento acota su red. Sito no quiere que le tengan miedo, sino que le respeten. Su objetivo inicial era ofrecer una vida mejor a su familia, pero se rinde ante otro mayor: el poder. Es la droga más dura.

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