La idea de La Mancha

la mancha

El asno de Sancho

Los pueblos de La Mancha presentan un mapa onomástico en el que predominan los nombres relacionados con el Quijote. Desde la Mercería Cervantes hasta el Asador Sancho, pasando por la Librería Dulcinea y el Taller Mecánico Alonso Quijano, todo ello situado en la calle Rocinante, la avenida Don Quijote o la travesía Teresa Panza. Los letreros suelen tener una tipografía gótica, y los locales están decorados en tonos tierra, con piedras en las paredes y baldosas de barro para el suelo —sin embargo, la casas tradicionales manchegas raras veces se construían con fachadas de piedra: se enyesaban y se pintaba un zócalo azul—.

Esa tendencia a bautizar honrando la figura de Cervantes —si visitara algunos sitios, se sorprendería—, supongo que tendrá que ver con un afán por atraer turismo. Realmente, hay muy poco en esta zona, exceptuando las excursiones, relativamente frecuentes, que se organizan para visitar los molinos de Campo de Criptana y el pueblo de El Toboso. Pero, ¿por qué seguir apelando al Quijote de manera superficial, si ni siquiera se leen partes del libro en los institutos de CLM? ¿Por qué qué atraerlo manteniendo costumbres folclóricas, que en su práctica no son más que pretextos paganos para que los vecinos se diviertan?

Cuando atravieso estos municipios, con carreteras de escasísimo tráfico, siento cierta impotencia al pensar que LM se ha conformado con ser un escenario, una memoria en ruinas que, para algunos, ni siquiera será una realidad, o acaso la percibirán como un conglomerado de lugares pintorescos. “¡Así que todo esto existe realmente tal como lo hemos estudiado en el colegio!”, exclamarán algunos, como hizo Sigmund Freud cuando vio la Acrópolis de Atenas por primera vez.

 

*La cita de Freud aparece recogida en El tiempo en ruinas, de Marc Augé.

2 pensamientos en “La idea de La Mancha

  1. Cuánta razón tienes, Sofía, y ya era hora de que una voz se alzara contra esta banalización de la cultura. De poco vale que se pongan nombres a mesones y calles, si el turismo cultural se fundamenta en el interés por conocer monumentos o espacios de interés histórico-artístico. Todo lo demás sobra; es una horterada y fomenta los tópicos.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s